Durante la construcción de la iglesia, San Felipe tiene una visión
en un sueño : un techo provisional de madera realizado para la nueva iglesia amenaza con
caer y arruinar las obras realizadas y la Virgen prontamente recurre
A la mañana siguiente encuentran el techo milagrosamente suspendido en el
vacío sin ningún apoyo. Los carpinteros tienen el tiempo suficiente para intervenir y
consolidar la estructura.
En el fresco en alto vemos a la Virgen que sostiene la trave, circundada por
un coro triunfante de ángeles; en la parte inferior aparece el Santo con los brazos
extendidos en adoración.