Foros Imperiales |
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Via dei Fori Imperiali
Foro de Trajano
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| Foro Traiano Historia 312 d.C. Cuando Costantino, emperador de Oriente y Occidente tras vencer a su rival Majencio, llega a Roma y visita el Foro farfulla: "nunca seré capaz de construir algo parecido". |
Esta elegante columna de mármol es una de las pocas obras maestras de la Antigüedad que se ha sobrevivido prácticamente intacta hasta nuestros días.
Destacamos los relieves dispuestos en espiral desde su base. Estos ilustran escenas detalladas de las campañas de Trajano en la Europa Oriental empezando con las legiones romanas preparándose para la guerra y terminando con la expulsión de los dacios de su tierra.
Los arqueólogos creen que los tambores que forman la columna fueron esculpidos in situ, ya que no muestran señales de haber sido trasladados
Las 26.000 imágenes estaban pintadas con colores brillantes para que fueran bien visibles desde el techo de las bibliotecas, situado a media altura de la columna. La estatua de bronce del emperador permaneció en lo alto de la columna hasta 1587 d.C., cuando fue remplazada por la de San Pedro.
Se dice que las cenizas de Trajano fueron colocadas dentro de una urna en la base hueca de la columna, a pesar de que la ley prohibía los enterramientos dentro de la "Pomerania" - que marcaba los límites del centro de Roma-.
La columna de mármol blanco mide 40 metros de altura, contiene 18 tambores de 1.5 metros de alto por 3.5 de diámetro y una escalera interior en espiral.
Detrás de la columna, donde hoy está la iglesia, se alzaba el Templo de Trajano. Los emperadores no podían erigir templos dedicados a sí mismos -¡Qué modestos!- Adriano, su sucesor, se encargó de hacerlo en su honor. Hoy no queda nada del templo, a no ser que tengamos en cuenta los restos que puedan quedar dentro de los muros de la iglesia.
Forma parte del foro y toma su nombre de la dinastía del emperador Trajano. Es el último edificio del complejo y el más grande. Hoy se halla enterrado casi en su totalidad. Fue saqueado en la Edad Media: sus mármoles fueron arrancados para construir las iglesias y las casas que luego se erigieron encima.
Por la simetría y belleza de sus formas es el edificio del complejo que más gusta. Se elevaba a una altura de seis plantas en un gran semicírculo sobre la colina que dominaba el Foro.
Doce tiendas distribuidas en varias plantas vendían miles de productos diferentes procedentes de todo el Imperio: desde sedas y especias de Oriente hasta frutas, verduras y pescado fresco. El reparto del trigo, una ración gratis para cada romano, se llevaba a cabo en el vestíbulo de la entrada.
Las tabernas se encontraban a ambos lados de la Via Biberatica, en la tercera planta - aún hoy conservan los suelos de antaño- alejadas del Foro para que la algarabía no molestara a los senadores y personalidades de la época.
En el cuarto piso se vendían especias exóticas y pimienta; en el quinto estaban las oficinas de la asistencia pública (la seguridad social de la antigua Roma); en el sexto había dos pilones con peces vivos: uno con agua dulce y otro con agua de mar del puerto de Ostia.
Conocida como "Tullianum" estaba situada debajo de la Iglesia de San Giuseppe dei Falegnami (San José de los Carpinteros) del siglo XVI sobre una vieja cisterna (que data de los tiempos de los etruscos, antes del siglo V a.C.) con acceso a la Cloaca Máxima, obra maestra de los etruscos: un ingenioso sistema de alcantarillado utilizado por los romanos para drenar el Foro.
En los tiempos de la Roma Antigua (a finales de la República y comienzos del Imperio), a pesar de sus pequeñas dimensiones, se convirtió en la fortaleza-prisión donde se encerraba a los enemigos del Estado.
Entre sus prisioneros destacamos al jefe galo Vercingetorix, derrotado por Julio César en el 52 a.C. Según una leyenda cristiana San Pedro fue otro de sus inquilinos. Al parecer hizo que un manatial brotara en su celda y empleó sus aguas para bautizar a los dos guardias de la prisión.
Hoy, mientras algunos turistas se divierten tirando monedas a la fuente, otros las recogen y se las guardan como amuletos de la buena suerte.
Lado derecho de la Via dei Fori Imperiali, detrás del monumento dedicado a Vittorio Emmanuele y al lado del Foro de César.